César y el grupo “Unidos por un Futuro Mejor”

Santa Catarina, Nuevo León, México

César García recuerda que antes de Jóvenes A tiempo no tenía metas ni aspiraciones; a sus 15 años pensaba que terminaría la preparatoria y sus oportunidades se frenarían por cuestiones económicas, situación común entre los jóvenes de su colonia.

Aceptó la invitación a una plática en su escuela sobre el programa. Le explicaron que estaría a cargo de un grupo de jóvenes de secundaria y decidió integrarse.

Interactuar con ellos conllevaba una gran responsabilidad: debía impactar a personas menores que él, manteniendo una relación de respeto y procurando su interés por el programa.

Inmediatamente destacan las habilidades que (los mentores) desarrollan. Para nosotros es como si fuera un adulto en el grupo de alumnos de preparatoria.

Esperanza AraujoJefa de Servicios Escolares en el CONALEP Humberto Lobo

No era sólo el mentor de un grupo de jóvenes; era como un hermano y ejemplo de vida. Debía ayudarlos a desarrollar habilidades, contribuir a que se reconocieran con virtudes y defectos, enfrentaran sus miedos y aprendieran a expresarse.

La corresponsabilidad fue su mayor aprendizaje tras graduarse de la primera generación de Jóvenes Atiempo. César fundó con dos compañeros mentores el grupo Unidos por un Futuro Mejor (UFM), que desarrolla proyectos participativos en Santa Catarina.

Realizaron un torneo de fútbol benéfico, intercambiando las cuotas de inscripción y arbitraje por artículos de despensa para los migrantes de Casa Monarca.

César (en ambas fotos, al centro vestido de azul) participa con su grupo de jóvenes de secundaria y más mentores como él, realizando proyectos participativos.

Actualmente 23 jóvenes participan en el grupo. “Este proyecto es comunitario, trasciende por ser más solidario, tiene un por qué y no solamente se hace por hacer”, dice César.

El Premio Niño Emprendedor para Niños en Acción 2017, organizado por la Universidad de Monterrey (UDEM) e InverCap, fue un momento decisivo en su futuro. UFM obtuvo el segundo lugar y recibe asesorías de la UDEM para estructurar y darle seguimiento a los torneos.

Un representante de esta universidad privada le hizo una oferta para aplicar a una beca, y César está emocionado por motivar a más jóvenes con su testimonio, demostrando que cualquier persona es capaz de alcanzar sus objetivos si se lo propone.

Jamás pensé que iba a llegar hasta donde estoy ahorita, y me siento más que feliz. Me siento muy motivado porque gracias a esto puedo motivar a más chavos con algún testimonio. Entonces yo creo que es eso: motivación y orgullo.

César GarcíaMentor graduado del programa

La maestra Esperanza Araujo, jefa de Servicios Escolares de la Preparatoria CONALEP Humberto Lobo Villarreal, ve en quienes participan en Jóvenes Atiempo un grado de consciencia y madurez que los distingue del resto de los estudiantes.

“Inmediatamente saltan las habilidades que desarrollan y en el grupo son los que llevan el ritmo y dirigen a sus compañeros. Para nosotros es como si fuera un adulto en el grupo de alumnos de preparatoria”, menciona la maestra.

Hoy, César es voluntario en la segunda generación del programa, tiene 17 años y cursa su último semestre de preparatoria. Decidió estudiar la Licenciatura en Dirección Estratégica del Capital Humano y está tramitando una beca en la UDEM.

Se reconoce como una persona con metas, consciente, empático y tolerante; considera que Jóvenes Atiempo impactó en su nivel de responsabilidad, puntualidad y organización.